Si se quiere, se puede

Si se quiere, se puede

Soy de las que piensan que las cosas ocurren siempre por algún motivo. Cuando me dijeron que mi hija iba a nacer con agnesia en su brazo izquierdo me enfadé muchísimo con el mundo. No entendía por qué. Ahora, 6 años más tarde, tengo claro que Laura llegó para enseñarnos a todos los que la rodeamos una lección de vida… Y supongo que todos los padres de niños con algún tipo de “discapacidad” piensan lo mismo de alguna manera. Pongo “discapacidad” entre comillas conscientemente. Nunca me gustó el término. No veo a mi hija como una discapacitada. ¿Qué es la discapacidad? Veo a mi hija muy capacitada para hacer cualquier cosa que se proponga y cualquier cosa por la que se esfuerce. Igual que veo al resto de sus amigos de AFANIP. Siempre que los veo me enseñan tanto…

 

Y como siempre pienso que las cosas ocurren por algo, os voy a contar cómo conocimos a Adrián y a Silvia. Un fin de semana cualquiera mi marido, mi hija y yo salimos de viaje. Fuimos a pasar unos días a Toledo. Viendo por Internet qué podíamos hacer, vimos que había un espectáculo sobre Michael Jackson. Una banda, I want you back, recreaba la voz y las coreografías de Michael. No es que nosotros fuéramos súper fans, pero no nos disgustaba la idea de ir a ver un concierto en directo. Para ir metiendo a Laura en el ambiente, le fuimos poniendo música de Michael. Le encantaba oírle y ver sus vídeos. Llegó el día del concierto y alucinamos los tres. Impresionante espectáculo. Nos hicimos fans de la banda en ese mismo instante y empezamos a seguirles por Facebook.

Volvimos a Guadalajara y semanas después me enteré de que Adrián, nuestro bailarín del alma, nuestro bailarín de I want you back, daba clases de baile para niños. No dudé un segundo en escribirle y rogarle que incluyera a Laura en su grupo. Así empezamos esta aventura que nos llena de emoción e ilusión cada día.

 

 

 

 

Hasta pasadas unas semanas no hablé con Adrián sobre Laura. Jamás él me dijo nada. Jamás me preguntó qué le pasaba. Siempre la trató como a una más. Jamás la trató con condescendencia, pero sí con muchísimo cariño y respeto. Es lo que siempre le pido a la gente. No soporto la pena mal entendida. A nuestros hijos no les pasa nada. Pena deben dar otras cosas y si dan pena, que la pena traiga consigo la ayuda y no solo las palabras, que muchas veces sólo se dicen para ofender. A nosotros nos sobra la alegría. Somos muy felices porque tenemos mucho que agradecer. Para empezar, estar vivos y poder disfrutar de la vida con los que queremos.

 

Conocer a Adrián y a Silvia fue un gustazo y que Laura pudiera bailar y disfrutar con ellos me hizo querer extender esa alegría al resto de niños de AFANIP. Que la gente vea lo que somos capaces de hacer, siempre desde la alegría y el optimismo, me parece estupendo. Darle visibilidad a nuestro colectivo bailando es lo que mejor se nos ha podido ocurrir. Gracias, Adrián y Silvia, por hacerlo posible. Gracias por querer participar en este proyecto que traemos entre manos. Gracias por no dudar un minuto. Gracias por vuestro entusiasmo y vuestras sonrisas eternas. Gracias por vuestro cariño y respeto. Y gracias por entrar a formar parte de nuestra segunda familia, AFANIP.

 

 

2 Comentarios

  • por RaqueL Posted 5 marzo, 2019 8:59 pm

    Precioso! Estoy deseando vilver a veros y conocer a adrian y silvia.

  • por nuria Posted 6 marzo, 2019 10:34 am

    laura , no has podido redactar mejor lo que sientes y piensas. os quiero

Añadir comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies