Taller de Comunicación de AFANIP con Focus Inside

Taller de Comunicación de AFANIP con Focus Inside

En estas jornadas de AFANIP 2018 hemos contado con la suerte de hacer un taller para mejorar nuestra comunicación con la coach Mar Cárdenas Muñoz de Focus Inside. Por cierto, nada que ver con el Cárdenas de la tele.

 

Los que asistimos, creo que ya todos sabemos si somos amarillo, rojo, azul o verde. Y lo más importante, intuimos de qué color son los que nos rodean. Para los que no pudieron ir, Mar nos enseñó muy buenas lecciones, entre ellas os comparto las que más me impactaron.

  • Empezamos por lo que te dices a ti mism@. Es muy importante, porque impacta en tu vida totalmente. Observa lo que te dices cuando vas conduciendo, en la ducha, al acostarte o simplemente cuando te quedas pensativ@. Si me lo creo, lo puedo crear.
  • Antes de empezar con la comunicación con los demás, compartió unas nociones sobre cómo funciona nuestro cerebro, porque influye completamente en nuestra comunicación.

Por un lado, pone etiquetas para ser más eficiente. Y eso condiciona cómo vemos la realidad. Cuando somos conscientes de ello, podemos influir en las gafas con las que miramos la realidad.

Por otro lado, tiene tres partes diferenciadas. El cerebro reptiliano que dirige las actividades básicas de supervivencia (respirar, dormir, necesidades fisiológicas, etc). La amígdala que reacciona ante amenaza o peligro paralizándonos, haciéndonos correr o defender, por lo que envía toda la sangre a piernas y brazos. Y el neocortex donde está la capacidad de analizar la situación y responder, no reaccionar. A éste no le llega la sangre ante un peligro o cuando nos sentimos amenazados, ya que se ha ido a los brazos y piernas, por lo que si no sabemos gestionar nuestras emociones y siempre reaccionamos, es probable que no sea de la forma más apropiada o constructiva. Por ej, una discusión al volante. ¿Os suena familiar?

Para ello nos recomendó observarnos y detectar qué tipo de situaciones nos hacen reaccionar, en vez de responder de forma lógica o meditada. E hicimos un ejercicio de respiración contando cuántos ciclos completos de respiración hacemos en 1 minuto. Si hacéis más de 8, poned atención en vuestras reacciones. Y si vais a tener una conversación difícil, no deberían ser más de 6. Así que a relajarse y sonreir, que también ayuda.

  • Fuimos al grano y a por la primera situación difícil. Seguro que en nuestra vida hay alguna persona con quién  te da pereza hablar o simplemente evitas. Pues bien, no le vas a cambiar, sólo te puedes cambiar a ti mismo: la manera en que le miras. Así que si no puedes evitarla, sólo te queda encontrar algo que admirar de esa persona, algo por lo que “quererla” y recordarlo cuando interactúes con ella. Piensa y recuerda qué quieres para ti, para el otro, para la relación y qué quieres que pase.
  • Otra situación. En el parque, en el colegio con otros niños o en casa con tus hij@s, quieres cambiar algún comportamiento. ¿Cómo lo haces?

Sin utilizar el NO. Si os digo, “no penséis en un elefante rosa”. ¿Seguro que no lo has imaginado?. Pues eso mismo hace el cerebro de las personas, obvia el NO.

El silencio tampoco ayuda nada, no es una opción.

Si sólo focalizas en lo malo, la otra persona se rinde.

Ni siquiera si sólo le animases serviría, le subiría la autoestima pero no le ayudaría para el aprendizaje.

Así que solo queda dar feedback y para que sea de verdad y útil: siempre basado en hechos concretos y cuanto más recientes, mejor. No vale lo de “siempre llegas tarde al cole” o “nunca recoges tu habitación”. En el caso de querer reconducir la situación, cuando pase, te basas en ese hecho concreto y para que la persona a quién se lo dices no se ponga a la defensiva, utiliza la técnica “sándwich”:

  1. + Reconócele un hecho positivo
  2. - “Y además” le dices lo que quieres que cambie y qué impacto tiene en ti, sin reproches, y le preguntas qué va a hacer diferente la próxima vez. Nunca utilices el “pero”, pues borra lo anterior y hace parecer que fuese falso
  3. + Acabas reconociendo otro hecho positivo o el primero
  • La buena noticia: si tienes hijos entre 0-7 años, todavía se está formando su carácter y con formación, cultura y experiencia, puedes influir en lo que viene de serie genéticamente. Así que a reconducir todo aquello que no nos guste
  • Si la conversación es difícil porque la relación ya se ha deteriorado, hay que empezar a deshacer ese nudo. Para ello, otra vez empieza por un hecho concreto, cómo te hace sentir, qué necesitas y que le pides.

  • Por último, para darnos cuenta de que quizás nos dé pereza o evitemos algunos tipos de personas, vimos qué color éramos cadaun@ y reconocimos que el color opuesto era el que más nos costaba. Para que realmente funcione la comunicación con ese color, sobre todo si necesitamos influirle (padre/madre del niñ@ que  no trata bien al nuestr@), lo importante no es hablarle como somos nosotros, sino adaptarnos a lo que necesita esa persona. Construir el puente desde ella y no desde nosotros. Las características de cada color, en la foto siguiente. Y para detectar de qué color es el otro, sólo podemos observarlo durante la conversación. 

 

 

 

Y todo esto, que  no es poco, en 3.5 h. Creo que ahora nos toca practicar mucho…

Muchísimas gracias Mar por compartir con nosotros tu conocimiento y por tu gran profesionalidad

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